¿Estás buscando darle un nuevo aspecto a tu habitación y no sabes cómo empezar? ¿Quieres cambiar el diseño de las paredes de una estancia pero no sabes cuál es la mejor opción? ¿Has oído hablar del papel pintado pero no conoces de qué se trata en realidad? ¿Estás dudando entre pintar tu pared y elegir un papel prediseñado para cubrir la pared? Si estás haciéndote alguna de estas preguntas, te recomendamos que sigas leyendo; en este artículo encontrarás la respuesta a todas tus dudas.

La pintura: ¿por qué debo elegir esta opción?

1. Mayor flexibilidad

La pintura es una opción más adaptable a aquello que estás buscando. Suele ser la opción más común a la hora de decorar nuestras paredes, aparte de haber sido hasta ahora la elección más común. Es por ello que la oferta para esta opción es mucho más amplia; podrás encontrar el tono exacto que estás buscando sin esfuerzo.

2. Mayor versatilidad

Si eres de esas personas que se aburre en seguida de las decoraciones, te recomendamos que pintes tu pared en vez de empapelarla. La pintura es mucho más fácil de sustituir, cambiar, decorar, matizar… que un diseño de papel fijo.

3. Más económico

Lo cierto es que la opción de la pintura es, por lo general, mucho más económica que la del papel pintado. En consecuencia, si buscas decorar una gran superficie o ahorrar en costes, te recomendamos que elijas esta opción.

4. Más utilidades

En cuanto al terreno se refiere, la pintura es apta para cualquier tipo de superficie, ya sea rugosa, curva… por lo tanto, si la pared que vas a decorar no es del todo lisa te recomendamos que elijas la pintura antes que arriesgarte con el papel pintado. Además, si en un futuro quisieras decorar algún mueble de la estancia y que hiciera juego con la pared, no tendrías más que aplicar esa misma pintura en la superficie a redecorar.

El papel pintado: ¿por qué debo elegir esta opción?

1. Diseño exclusivo

Si te gusta innovar y te aburre lo clásico, lo simple… el papel pintado es tu mejor opción. Los diseños del papel son únicos por sus estampados, texturas, incluso imágenes o fotografías; esto le da a las estancias un efecto que ninguna pintura clásica podrá lograr.

2. Más limpio

Lo cierto es que las superficies empapeladas suelen ser más fáciles de limpiar que las paredes pintadas. Pasando un trapo húmedo por este papel podremos eliminar sin esfuerzo las manchas indeseadas, evitando tener que retocar nuestras paredes constantemente.

3. Ideal para los peques

Si estás pensando en decorar la habitación de tus hijos, no existe opción mejor que la de empapelar las paredes. Esto le dará a la habitación una sensación más acogedora y cálida, además de la ya mencionada opción de poder limpiarla (requisito esencial cuando hay niños en casa). Por si fuera poco, podrás encontrar los diseños más divertidos que vayan más acorde con los gustos de tus pequeños (ya sean dibujos animados, personajes de películas…) haciéndolos sentir únicos.

4. Elegancia y decoración sin sobrecargas

El papel pintado puede darle a un despacho un aire mucho más elegante sin necesidad de elementos decorativos que puedan resultar demasiado pesados. Lo mismo ocurre cuando empapelamos habitaciones, salones… el papel pintado hace que su presencia se vuelva protagonista por encima de los demás objetos, y le dará un carácter inigualable a tu habitación según el efecto que quieras lograr.