Cuando vamos a elegir las telas para nuestro hogar, buscamos siempre que éstas sean de la mejor calidad, pero, entre toda la oferta que encontramos a día de hoy, esta elección puede ser todo un rompecabezas. Muchas veces nos han dicho que el algodón es el material más suave y, por lo tanto, menos agresivo para nuestras pieles; pero, lo cierto es que cada día van saliendo a la venta más y más variedades de este tejido, haciendo que nos preguntemos: ¿qué tipo de algodón es el mejor?

 

¿Qué es el algodón?

El algodón es un filamento o hilo textil vegetal. Este tejido es más conocido por su textura suave y sedosa, y su éxito en el mercado textil, aunque todavía nos queda mucho por descubrir acerca de este material.

Lo cierto es que existen varias alternativas al algodón tradicional; a continuación te hablamos de dos las variedades de algodón más conocidas y de sus beneficios, para que seas tú mismo quien haga la elección según tus necesidades:

 

Opción 1: El algodón egipcio

Este algodón contiene una fibra más larga, lo que hace que goce de una textura más ligera que el resto de algodones. Este tejido está compuesto por unos 200 hilos por pulgada cuadrada.

El delgado hilo y la ligereza de este tipo de algodón hacen que sea uno de los de mayor calidad del mundo, además de ser mucho más fuerte y resistente que el resto.

Esto hace que los colores y pigmentos del algodón egipcio sean infinitamente más resistentes con las lavadas, y que los tejidos duren más como si fueran nuevos.

Por lo tanto, si lo que estás buscando y necesitas es un algodón suave e ideal para pieles sensibles o con tendencias a irritarse, o incluso alergias a ciertos tejidos, el algodón egipcio es la mejor elección para ti.

Además,  otra característica del algodón egipcio es la gran capacidad de absorción y de secado. Esta diferencia es rápidamente apreciable cuando en las noches calorosas de verano el tejido absorberá la posible sudoración para evitar esa desagradable sensación de sábana húmeda.

En las toallas, en el algodón egipcio se aprecia la rapidez de secado de manos y de la propia toalla lo que favorece que la misma no coja olores por acumulación de humedad.

 

Opción 2: El algodón orgánico o ecológico

Ambos términos, el de algodón ecológico y algodón orgánico, suelen ser usados como sinónimos, y así lo haremos nosotros también en este artículo; de todas formas, es necesario apuntar que únicamente podremos hablar de un algodón “ecológico” si así estuviera identificado por una entidad independiente.

El algodón orgánico o ecológico surge como una alternativa sensata, consecuente, eficiente y beneficiosa, respecto a la forma de producción del algodón tradicional.

Esta producción textil no hace uso de plantas transgénicas o modificadas artificialmente. Por lo tanto, se descarta el uso de productos químicos sintéticos, tales como: fertilizantes, insecticidas o plaguicidas; en su lugar, se toda la producción basa en la rotación de lo sembrado.

Además de los beneficios ya mencionados, ha de ser dicho que el algodón orgánico es muy recomendable para los más pequeños de la casa, pues su suave tejido evita complicaciones tan comunes en los primeros meses de vida como la dermatitis. En fin, el algodón 100% orgánico es mucho más delicado y esponjoso que el tradicional.